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Viajando por mi país...

En el mes de noviembre hicimos este espectacular viaje partiendo desde Rufino, Germán Spika en su Aeros 2 y su Profi con el bestial BMW de 100 hp, yo, Jorge Di Benedetto con mi Manta Carenado con una Stranger y un Rotax 582.

Desde Venado Tuerto se nos unieron Diego Moli y Mario Trinchera volando en un Manta con un Rotax 582 y una Stranger y tambien Miguel Challiol con su trike Aventura y su espectacular Profi TL sin antena y con montantes que es impulsada con un HKS de 60 hp.

Todos nos encontramos en el Aeroclub de Vedia y tras esperar la hora de menor turbulencia salimos hacia Chacabuco, en su Aeroclub nos esperaban, pero no tan tarde...llegamos con la última luz, nos dieron una bienvenida que no esperábamos, luces de pista prendidas y unos cuartos espectaculares que aprovechamos 100%, MIL GRÁCIAS A SUS DIRECTIVOS.

La mañana siguiente fue de un despegue atrás del otro para encontrarnos que en nuestro camino al Aeródromo de la EAA en Rodríguez, teníamos un viento de frente que solo nos permitía volar a 60km/h y en momentos menos.... esta parte fue bastante despareja porque nos separamos a diferentes alturas y mi motor que estaba recién calibrado a la altura del mar, empezó a calentar y tuve que elegir aterrizar en el Aeródromo de Mercedes, que estaba en nuestro camino y al cual llegaron los demás después de haber llegado a Rodríguez , insultándome un poco pero contentos al fin porque en Rodríguez hubiéramos padecido la soledad total por estar en día laboral y no tener contacto para hacer noche allí.

Ya en Mercedes, decidimos , no sin pelear como corresponde a un grupo de voladores que están acostumbrados a volar solos, no continuar esa tarde hacia fly Ranch, por tener viento de frente y tener que recorrer más de 120 km sin tener aeródromo alternativo....

La mañana siguiente después de dormir en una torre de control recién construida en Mercedes, salimos hacia Fly Ranch con un vuelo excepcionalmente tranquilo y disfrutamos del paisaje que en momentos tuvo algo de niebla. Llegamos a Fly Ranch donde nos atendieron muy bien nuestros amigos, gracias a Hugo Darman y sus compañeros!. Allí nos alojaron en casas rodantes y retomamos el regreso a Mercedes a las 5 y media de la mañana con un viento en contra y una turbulencia interesante que me hizo tener que aterrizar de emergencia a solo 16 km de Mercedes por no tener más fuerzas para seguir luchando en vuelo. Mi razonamiento en ese momento fue que no tendría fuerza suficiente para aguantar el aterrizaje y la turbulencia previa al mismo…. Lo acertado fue encontrar un campo apto y llegar al piso decorosamente, atrás mío aterrizó Miguel Challiol que decidió acompañarme en la patriada y prestarme ayuda por si la necesitaba. Lo cierto es que cometí el error de continuar a una altura determinada sin tener en cuenta que los demás integrantes del vuelo volaban a solo 50 metros de diferencia, pero más arriba!! Mas allá de la capa de inversión lo que les daba un relajado vuelo. Otro error fue salir sin haber tomado nada por desayuno. Esto me causó un cansancio aún mayor.

Las gracias a Miguel que sin tener por que exponer su equipo de vuelo a un aterrizaje fuera de pista se jugó para hacerme compañía.

Moli y Spika llegaron a Mercedes y desde allí nos hablábamos por teléfono comentando temas meteorológicos….mi aterrizaje fue a las 7:30 ….recién pude juntar fuerzas a las 9 de la mañana para arrancar mi motor y despegar, subir a 600 mts y solo esperar que la pista de Mercedes apareciera…… llegamos y bajamos como un rayo al descanso de una pista segura.

Ese día por la noche tuvimos tormenta y al día siguiente también, lo que nos dejó parados en Mercedes otro día más….

Pudimos despegar después del pasaje de un frente frío al amanecer, nunca esperamos que hiciera tanto frío a 1.000 mts de altura que era donde mejor velocidad teníamos camino al Aeroclub de Salto a donde llegamos congelados, aterrizamos solo para calentarnos durante ½ hr, y seguimos viaje a Colón, donde llegamos a media mañana, ese mediodía comimos nuestro último asado gentileza de nuestros amigos D’angelis a los que visitamos después de nuestro despegue y a solo 5 minutos de vuelo del aeroclub de Colón, con ellos estuvimos un ratito en su propia pista y seguimos rápidamente hacia Venado Tuerto donde nuestro compañero Diego Moli tiene su pista particular en medio de un sembrado de trigo.

Esa tarde terminó nuestro viaje de 967 km en 5 días y que les aseguro no podré olvidar, por todo lo lindo que vivimos, compartimos y hasta sufrimos. Todas estas cosas estrecharon nuestra amistad y seguramente el año entrante, ante la primer llamada estaremos poniendonos de acuerdo para ver a donde volamos juntos.